Economía

La paradoja del empleo: empresas crecen, pero los jóvenes quedan fuera

Mientras cadenas como Tiendas 3B optimizan su logística con nuevos centros de distribución, el país enfrenta un déficit de personal y 14.9 millones de jóvenes en exclusión.

Por Daniel Ortiz · 14 de agosto de 2026
La paradoja del empleo: empresas crecen, pero los jóvenes quedan fuera

El sector minorista en México acelera su infraestructura para reducir costos operativos ante un mercado altamente competitivo. Sin embargo, este crecimiento contrasta con una realidad laboral crítica: millones de jóvenes permanecen fuera del sistema educativo o atrapados en empleos informales.

La apuesta logística de Tiendas 3B

En un movimiento estratégico para consolidar su presencia nacional, Tiendas 3B ha confirmado sus planes de expansión logística. Eduardo Pizzuto, director de Finanzas de la cadena, anunció que la empresa cerrará el tercer trimestre de 2026 con tres nuevos centros de distribución (Cedis), sumando un total de cuatro unidades operativas en el año. Esta infraestructura busca optimizar los gastos de transporte y mejorar la eficiencia en una red que ya supera las 3,600 unidades.

El desafío del capital humano

Mientras las grandes cadenas minoristas optimizan sus procesos, el mercado laboral mexicano atraviesa una etapa de alta fragilidad. En Jalisco, por ejemplo, la industria restaurantera reporta un déficit de personal de entre el 20% y 25%, una tendencia que amenaza la capacidad de servicio presencial. Gregorio Godoy, presidente de la Canirac en la entidad, advirtió que la escasez de trabajadores es un reto estructural que se agudiza ante la necesidad de cubrir jornadas laborales más extensas.

"La tecnología está disponible, pero nuestra industria depende fundamentalmente de la atención al cliente persona a persona", señaló Gregorio Godoy, presidente de Canirac Jalisco.

La exclusión juvenil: una brecha de dos generaciones

La falta de personal en sectores clave no es casualidad; responde a una exclusión sistémica. Un diagnóstico de la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno revela que 14.9 millones de personas entre 15 y 29 años enfrentan rezago educativo o precariedad laboral. A pesar de que 15.4 millones de jóvenes cuentan con empleo, el 60% se desempeña en la informalidad, careciendo de seguridad social y prestaciones básicas.

Barreras de entrada y desigualdad

La exclusión comienza en las aulas: el nivel socioeconómico sigue siendo el factor determinante para la permanencia educativa. Mientras que el 95% de los jóvenes de hogares con mayores ingresos continúa estudiando, la cifra cae drásticamente al 59% en entornos de menores recursos. A esto se suman 3.3 millones de jóvenes, mayoritariamente mujeres, que no pueden integrarse al mercado laboral debido a labores de cuidado no remuneradas.

Perspectivas de un mercado estancado

El panorama para la Generación Z es particularmente complejo. En 2025, el empleo en el segmento de 15 a 24 años sufrió una contracción, perdiendo cerca de 476,000 puestos. La combinación de salarios bajos, contratos temporales y la exigencia de experiencia previa para empleos de entrada crea un círculo vicioso que, según estimaciones de especialistas, podría tardar hasta 40 años en cerrarse si no se implementan cambios estructurales en la flexibilidad de requisitos y el acceso a la seguridad social.