Nacional (Seguridad, Clima, Policial)

Línea 1 del Metro restablece servicio tras corto circuito

El retiro de un objeto metálico sobre las vías en la estación Gómez Farías obligó a operar con circuitos provisionales y camiones de apoyo en plena hora pico.

Un estallido en la zona de vías de la estación Gómez Farías paralizó este martes la Línea 1 del Metro de la Ciudad de México: el incidente, originado por la caída de un objeto metálico sobre la barra energizada, activó los protocolos de desalojo e interrumpió el servicio matutino en hora pico.

La emergencia comenzó a las 6:23 de la mañana en las instalaciones de Gómez Farías. Un objeto de metal cayó desde el andén e hizo contacto directo con la barra guía que alimenta de electricidad a los convoyes. Al recibir el impacto, la línea provocó un cortocircuito acompañado de un arco eléctrico de 25 metros de extensión, desprendiendo humo denso dentro de la estación y en uno de los trenes detenidos.

Policías bancarios e inspectores del Sistema de Transporte Colectivo (STC) desalojaron los andenes para salvaguardar a los usuarios y evitar casos de intoxicación. Las brigadas técnicas de Material Rodante e Instalaciones Fijas cortaron el suministro eléctrico para inspeccionar el tramo afectado y realizaron maniobras de prueba con convoyes vacíos. Mientras se restablecía la seguridad entre Balbuena, Pantitlán y Zaragoza, la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) habilitó camiones provisionales en superficie para trasladar a los pasajeros varados. A las 8:30 horas, tras descartar personas lesionadas y validar el estado de los rieles, la circulación se reanudó en el tramo completo de Pantitlán a Observatorio.

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El origen de este tipo de fallas radica en la naturaleza de la infraestructura eléctrica:

  • Tensión letal: La barra guía opera con 750 volts de corriente directa. Cualquier conductor de metal —como varillas de paraguas, latas, herramientas o teléfonos móviles— produce un chispazo de alta temperatura al tocar el riel energizado.

  • Cortes obligatorios de corriente: Extraer una pertenencia de los rieles exige desconectar el tramo entre tres y cinco minutos, tiempo que repercute en frenados en cascada a lo largo de toda la línea.

  • Objetos frecuentes en vías: Durante 2026, el Metro contabilizó miles de caídas accidentales encabezadas por más de 1,800 teléfonos celulares y 721 audífonos inalámbricos, además de lentes, carteras, termos y paraguas.

En el trayecto cotidiano, descuidar el equipaje de mano no solo compromete el patrimonio personal, sino que puede derivar en contingencias mayores que suspendan el traslado de miles de trabajadores. La recomendación clave en el andén consiste en mantenerse detrás de la línea amarilla de seguridad y sujetar con firmeza bolsos y dispositivos electrónicos antes de abordar. Si un objeto cae accidentalmente a las vías, jamás se debe intentar rescatarlo por cuenta propia: el contacto con la barra energizada resulta mortal. Lo adecuado es reportar de inmediato la ubicación exacta al personal de vigilancia o al jefe de estación, quienes determinarán si la recuperación procede mediante una pausa controlada de energía o al término del horario de servicio para canalizarlo a la Oficina de Objetos Extraviados.

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Tania Treviño
Supervisor Editorial · InfoBullet
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