Economía

Millennials y Gen Z lideran el boom de las inversiones en Cetes

Más de un millón de jóvenes mexicanos utilizan la plataforma gubernamental para hacer crecer su dinero desde montos accesibles, superando los esquemas bancarios tradicionales y evitando el cobro de comisiones.

Por Daniel Ortiz · 6 de agosto de 2026
Millennials y Gen Z lideran el boom de las inversiones en Cetes

Guardar el efectivo debajo del colchón o dejarlo inactivo en una cuenta bancaria es una práctica que va quedando en el pasado. Hoy, la plataforma CetesDirecto está cerca de alcanzar los tres millones de inversionistas en México, un crecimiento impulsado masivamente por los millennials y la Generación Z. Al encontrar una ruta segura para protegerse de la inflación y obtener rendimientos reales, los más jóvenes están democratizando el acceso a la deuda pública y dando una valiosa lección financiera al resto del país.

Los Certificados de la Tesorería nacieron en 1978, pero fue con la creación de su plataforma digital en 2010 cuando realmente cambió el terreno de juego. Al eliminar a los bancos como intermediarios y suprimir el cobro de comisiones, el sistema permitió que cualquier persona tomara las riendas de sus rendimientos. Actualmente, 2.9 millones de inversionistas operan en CetesDirecto, y el grueso de este capital humano tiene un rostro decididamente joven.

Una revisión al perfil de los usuarios refleja una ruptura con los esquemas de ahorro del pasado. El bloque dominante está compuesto por jóvenes de entre 26 y 35 años, superando el millón de clientes activos. El segundo grupo más fuerte abarca las edades de 36 a 45 años, con 751,348 personas, lo que significa el 26% del total. Curiosamente, las generaciones mayores que presenciaron el nacimiento de este instrumento financiero se están quedando atrás: los usuarios de 56 años en adelante conforman apenas el 10% del padrón.

Este músculo financiero juvenil gestiona cantidades considerables. En conjunto, la plataforma administra más de 223,000 millones de pesos, promediando un saldo de 75,000 pesos por cada inversionista.

La regla de los 28 días

Aunque el abanico de Cetes permite amarrar tasas hasta por 24 meses, la necesidad de tener efectivo a la mano es la prioridad. José Ballesteros, director de CetesDirecto, revela que casi el 80% de los usuarios elige instrumentos a corto plazo, concentrando el 79% de los fondos en el plazo de 28 días.

En el mercado actual, la plataforma del gobierno compite de frente con las Sociedades Financieras Populares (Sofipos) que también prometen altos rendimientos, pero mantiene ventajas clave frente a ellas. La primera es la solidez: el cliente adquiere un título de deuda respaldado directamente por el Estado, mientras que las opciones privadas solo replican dicho comportamiento. La segunda es la igualdad de condiciones: CetesDirecto entrega exactamente la misma tasa de interés sin importar si inviertes 100 pesos o 5 millones, y no te exige realizar compras mensuales o mantener consumos mínimos para respetarte el rendimiento.

El crecimiento acelerado de esta alternativa ocurre en un punto de inflexión, ya que la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) documentó que, por primera vez, el 1% de la población de México invierte formalmente. Con la meta de cerrar el año superando los 3 millones de usuarios, la plataforma ya prepara el lanzamiento de nuevos fondos gubernamentales para quienes buscan diversificar más su estrategia.

Esta revolución en las finanzas personales liderada por los más jóvenes nos deja una lección práctica para el día a día: ahorrar ya no es suficiente. Con el costo de la vida en constante aumento, dejar el dinero congelado en una tarjeta de débito significa perder poder adquisitivo semana a semana. La historia de este millón de jóvenes demuestra que no necesitas ser un magnate ni un experto de Wall Street para proteger tu patrimonio. Invertir se ha vuelto tan cotidiano como descargar una aplicación; basta un teléfono móvil y 100 pesos para comenzar a generar dinero extra que ponga un límite real a la inflación y fortalezca nuestra tranquilidad económica futura.