Política

Morena suelta a Rocha Moya: le piden dejar la gubernatura de Sinaloa

La dirigencia nacional del partido aclaró que no avaló el retorno del gobernador y urgió a que pida licencia mientras la FGR concluye sus investigaciones.

Por Miriam Armas · 22 de agosto de 2026
Morena suelta a Rocha Moya: le piden dejar la gubernatura de Sinaloa

El regreso de Rubén Rocha Moya al gobierno de Sinaloa cayó como un balde de agua fría en la cúpula de Morena. Lejos de respaldarlo, los líderes del partido le cerraron la puerta a la decisión, desmarcándose de un movimiento que calificaron como estrictamente personal y que, advierten, podría golpear la imagen institucional del gobierno federal.

Un choque frontal en el partido

El retorno de Rubén Rocha Moya a la gubernatura provocó una sacudida inmediata en las filas de su propio partido. La dirigencia nacional fue tajante al comunicar que nadie les avisó, no están de acuerdo y se deslindan por completo de la maniobra del mandatario estatal.

Rocha había dejado el cargo envuelto en una crisis política. Su separación original ocurrió tras ser mencionado en señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, un tema que derivó en carpetas de investigación que la Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abiertas.

Voces de la cúpula exigen licencia

El rechazo no se quedó en un comunicado frío; los pesos pesados del partido salieron a fijar postura rápidamente:

  • Ariadna Montiel: La presidenta nacional del partido usó sus redes sociales para remarcar con letras mayúsculas que la vuelta de Rocha es un acto "PERSONAL", eliminando cualquier sombra de respaldo institucional.

  • Ricardo Monreal: El coordinador de los diputados fue más directo. A través de un video, le pidió a Rocha reconsiderar y solicitar licencia inmediata para que la FGR termine su trabajo, argumentando que su regreso alimenta especulaciones dañinas contra la presidenta Claudia Sheinbaum.

  • Citlalli Hernández: La presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones cerró filas recordando una regla clara del movimiento: nadie está por encima de la ley.

Entender este choque político va mucho más allá de los pasillos del poder. Cuando el partido en el gobierno le quita el respaldo a uno de sus gobernadores en medio de investigaciones federales, la gobernabilidad de un estado entero queda en el aire. Para un ciudadano de a pie, especialmente en regiones que enfrentan retos serios de seguridad como Sinaloa, tener a un gobernador enfrentado con el gobierno federal y bajo la lupa de la justicia se traduce en parálisis administrativa, freno a la inversión pública y una profunda incertidumbre sobre quién tiene realmente el control de las instituciones encargadas de garantizar la paz en las calles.