Morena va contra el fuero de gobernadores y diputados
Alfonso Ramírez Cuéllar anunció una propuesta constitucional para que altos funcionarios enfrenten la justicia penal como cualquier otro ciudadano.
Proteger a los políticos nos está costando demasiado caro. Con esa premisa sobre la mesa, desde la Cámara de Diputados se cocina una reforma que busca quitarles la inmunidad penal a gobernadores y legisladores, cerrando la puerta a que utilicen sus cargos públicos como un escudo personal para evadir a la justicia.
El vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Alfonso Ramírez Cuéllar, tiene claro que el costo político de blindar a los funcionarios frente a la ley ya es insostenible. Esta protección histórica ha servido, en muchos casos, para construir redes gigantescas de impunidad.
Para frenar esta dinámica, el diputado anunció que presentará una reforma constitucional con un objetivo directo: eliminar la inmunidad procesal penal de quienes ocupan escaños legislativos y de los titulares de los poderes ejecutivos locales. La idea es que México transite de una vez por todas hacia un régimen donde el mandato popular pese más y nadie, sin importar su cargo, esté por encima de la ley.
¿Qué significa esto en la práctica? El legislador hizo una pausa para aclarar un malentendido muy común. La propuesta no toca la "inviolabilidad parlamentaria", que es el derecho que tienen los legisladores a expresar sus ideas y debatir libremente sin ser censurados o perseguidos por sus opiniones. Lo que sí busca destruir es la "inmunidad procesal penal", esa figura jurídica que metemos en el saco genérico del "fuero" y que básicamente impide que un político sea juzgado por un delito mientras está en el poder.
El mensaje es cortar de raíz la maña de usar diputaciones o senadurías como escondites temporales para evitar pisar la cárcel mientras saltan a su siguiente aventura política.
Que un político tenga fuero significa que, si comete un delito, la justicia se topa con un muro burocrático que tú no tendrías si estuvieras en su lugar. Esta reforma es clave para tu día a día porque nivela el terreno: garantiza que los impuestos que pagas financien servidores públicos responsables, no intocables. Si la iniciativa avanza, la próxima vez que un gobernante o legislador de tu estado cruce la línea de la legalidad, enfrentará a un juez bajo las mismas reglas y consecuencias que cualquier otro ciudadano que camina por la calle.