Netflix cumple 15 años en América Latina con México como motor clave
La plataforma acumula más de 50,000 millones de pesos aportados al PIB nacional y descentraliza la mitad de sus grabaciones fuera de la capital del país.
Quince años después de iniciar su expansión internacional en América Latina, Netflix transformó su relación con México. El país pasó de ser un mercado receptor de contenidos a convertirse en su principal polo de rodajes y exportación creativa, respaldado por una inyección millonaria de capital que ahora recorre decenas de ciudades en los estados.
La relación de Netflix con América Latina alcanzó una etapa de madurez industrial con México como epicentro. Al conmemorar 15 años desde su incursión en la región en 2011, la compañía afianzó al país como su centro neurálgico para filmaciones originales y distribución hacia audiencias globales.
Francisco Ramos, vicepresidente de Contenidos de la empresa para la región, recordó desde las oficinas de la capital mexicana que este territorio fue el primer laboratorio internacional del servicio de streaming. Lo que inició como una plataforma de distribución tradicional dio un giro en 2015 con el lanzamiento de Club de Cuervos, su primera serie original filmada en un idioma distinto al inglés, abriendo la puerta a decenas de proyectos locales con trascendencia exterior.
Las dimensiones operativas alcanzadas por la firma han dejado una huella financiera comprobable en el aparato productivo del país:
Impacto en la economía: Las más de 200 producciones realizadas o coproducidas en México entre 2016 y 2025 generaron una contribución superior a los 50,000 millones de pesos al Producto Interno Bruto nacional.
Inyección de capital: La compañía formalizó en febrero de 2025 un plan de inversión por 1,000 millones de dólares para el desarrollo de largometrajes y series en un plazo de cuatro años.
Sede corporativa: En febrero de 2026 abrió sus nuevas instalaciones en la Ciudad de México, diseñadas para servir como punto de encuentro técnico y operativo con la comunidad creativa.
El esquema de trabajo también modificó la concentración geográfica habitual del entretenimiento. Entre 2021 y 2023, las producciones se desplegaron por más de 50 ciudades en 25 estados federativos, movilizando a más de 9,000 trabajadores entre actores, directores, técnicos y proveedores locales. Ciudades como Guadalajara, Puerto Escondido, San Miguel de Allende, Hermosillo y Tijuana forman parte de una lista de más de cien localidades filmadas, logrando que la mitad de los sets se instalen fuera de la Ciudad de México.
En el plano editorial, la apuesta se ha volcado hacia adaptaciones de obras literarias emblemáticas, como Pedro Páramo, de Juan Rulfo, y la versión seriada de Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez.
Esta expansión industrial trasciende el entretenimiento que ves en pantalla y toca directamente tu entorno económico local. Cuando una producción cinematográfica llega a ciudades intermedias o destinos turísticos, activa contratos para hotelería, transportistas, carpinteros, diseñadores, empresas de banquetes y comercios locales. La permanencia de estas inversiones abre oportunidades de empleo calificado y prestadores de servicios fuera de las grandes capitales, diversificando los ingresos de familias y negocios en más de la mitad de los estados del país.