Nueva acusación en Nueva York contra Maduro y Cilia Flores por torturas
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York amplía el expediente penal mientras la defensa de Flores solicita arresto domiciliario por complicaciones cardíacas.
Los fiscales federales de Estados Unidos presentaron una nueva acusación penal contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, señalándolos de liderar una red de represión, torturas sistemáticas y narcoterrorismo para sostenerse en el poder en Venezuela.
La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York sumó este jueves cargos por conspiración para cometer torturas contra el depuesto líder venezolano Nicolás Maduro y su cónyuge, Cilia Flores. Según el expediente judicial, la imputación describe patrones directos de abusos físicos y psicológicos dirigidos contra opositores políticos, personal militar y al menos tres ciudadanos estadounidenses detenidos en territorio venezolano.
El documento acusatorio pormenoriza métodos de castigo que incluyen descargas eléctricas, golpizas, asfixia y amenazas directas contra familiares de los detenidos. Las investigaciones federales sostienen que la intensidad de estas agresiones aumentó al compás del deterioro en las relaciones diplomáticas entre Washington y Caracas entre 2022 y enero de 2026, fecha en que tropas estadounidenses capturaron a la pareja en el palacio presidencial venezolano.
Uno de los testimonios centrales corresponde a la denominada "Víctima 7", un ciudadano estadounidense sometido a torturas prolongadas tras ser señalado sin pruebas de planear un atentado contra Maduro.
A la par de estos hechos, el Departamento de Justicia amplió el cargo de conspiración para cometer narcoterrorismo a Cilia Flores, acusación que anteriormente solo pesaba contra Maduro. La fiscalía argumenta que ambos utilizaron estructuras del Estado para coordinar envíos masivos de cocaína hacia territorio estadounidense con el propósito de financiar y abastecer a organizaciones catalogadas como terroristas, infringiendo el artículo 960a del título 21 del Código penal de Estados Unidos.
Esta causa se acumula a los procesos abiertos por conspiración para importar cocaína y tenencia ilícita de armamento pesado. Paralelamente a la formulación de estos cargos, el juez federal Alvin Hellerstein encabezó una audiencia para evaluar la solicitud de fianza y arresto domiciliario presentada por los defensores de Flores. La defensa legal sostiene que la mujer de 69 años experimenta complicaciones cardíacas severas dentro del penal neoyorquino, donde convive con más de 40 reclusas en condiciones que califican de perjudiciales para su salud.
Este endurecimiento penal cierra el margen para acuerdos extrajudiciales inmediatos y redefine el tablero político continental. Para los ciudadanos que siguen la crisis venezolana y sus repercusiones migratorias o energéticas en la región, el avance de este juicio en Nueva York marca un precedente sobre la aplicación de leyes federales contra exjefes de Estado extranjeros acusados de violaciones de derechos humanos a ciudadanos internacionales.