Nuevas Ray-Ban Meta llegan a México
Los modelos enfocados sólo en sonido y asistente virtual prometen hasta 12 horas de batería, con precios de preventa en México que van de 5 mil 199 a 8 mil 350 pesos.
La incomodidad social de hablarle a alguien que porta una cámara oculta en la mirada obligó a Meta a replantear su estrategia de hardware portátil. Durante su conferencia Connect, la empresa tecnológica introdujo las Ray-Ban Meta Audio, una variante despojada de lentes fotográficos que prioriza la música, las llamadas y la interacción con inteligencia artificial sin encender alertas de vigilancia.
El rediseño responde a un conflicto que la industria arrastra desde los primeros intentos de computación visual: el rechazo colectivo a ser grabado en espacios públicos sin advertencia. Al remover los sensores ópticos, Meta logró un armazón idéntico en peso y volumen al de unas gafas de sol convencionales, disponible en los modelos Burbank y Clubmaster. La supresión de la cámara extendió la autonomía de la batería hasta 12 horas continuas, tres más que las nueve horas que ofrece la versión visual de tercera generación.
Para quienes aún buscan capturar imagen y video, la compañía renovó su línea con cámara en diseños Aviator, Wayfarer y el nuevo corte Zena de estilo ojo de gato. Esta entrega incorpora micrófonos optimizados para mitigar el viento y el ruido urbano, patillas ajustables y un botón físico programable vinculado al asistente de voz Muse. No obstante, las presiones inflacionarias y la escasez de componentes electrónicos elevaron el precio base de este modelo de 379 a 449 dólares en el mercado internacional.
En el mercado mexicano, la gama completa ya está disponible en preventa con un rango que va desde los 5 mil 199 hasta los 8 mil 350 pesos, con entregas programadas a partir de los primeros días de octubre. El catálogo se complementa con monturas de marca propia más accesibles desde 249 dólares, una colaboración de edición especial con Lisa de Blackpink, y el visor Meta VR Glasses de mil 299 dólares, dispositivo que traslada su batería y procesador a una petaca externa para aligerar la carga sobre el rostro.
Para el usuario común, esta segmentación marca el fin de la sospecha obligada en reuniones de trabajo, transporte público o eventos familiares. Poder elegir monturas inteligentes con inteligencia artificial y audio abierto sin llevar una cámara en la cara permite disfrutar de música, llamadas y asistencia virtual sin invadir el espacio personal de los demás ni enfrentar vetos en sitios donde la privacidad es regla estricta.