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Olas de calor en Europa: museos cierran y ciudades toman medidas extremas

Las altas temperaturas superan los 40 grados en varios destinos, obligando a turistas y autoridades a improvisar refugios climáticos y alterar horarios.

Por Elías Catalan · 25 de julio de 2026
Olas de calor en Europa: museos cierran y ciudades toman medidas extremas

Si tienes planeado cruzar el Atlántico este verano, prepárate para un clima desafiante. Una serie de olas de calor está reescribiendo las reglas del turismo en el continente europeo, con termómetros disparados y atracciones icónicas modificando su operación diaria para proteger a los visitantes del sol sofocante.

Europa bajo fuego: el calor extremo que amenaza tus vacaciones de verano

El clima extremo está transformando lo que solía ser una típica escapada de verano. Las recientes olas de calor han elevado los termómetros por encima de los 38 grados Celsius en ciudades como París y Ginebra, mientras que Valencia, España, alcanzó unos sofocantes 44 grados. Incluso Londres padeció un clima atípico de 35 grados desde el mes de mayo. Para quienes se aferran a sus planes de viaje, encontrar aire acondicionado se ha vuelto una necesidad absoluta.

Además del evidente desgaste físico para los viajeros, las condiciones secas ya están pasando factura a los ecosistemas. Estas altas temperaturas han contribuido a la aparición de incendios forestales, como uno registrado a unos 97 kilómetros de Madrid que lleva varios días activo.

Aunque los especialistas indicaron que las temperaturas comenzaron a bajar temporalmente, la tregua será breve. La advertencia de los expertos es muy clara: las personas que planean visitar Europa occidental deben estar preparadas para que los periodos de calor extremo regresen en oleadas continuas, por lo menos hasta el mes de agosto.

Frente a este complejo escenario, tanto residentes como turistas y autoridades locales están buscando formas creativas de sobrellevar el clima. En Roma, se instalaron ventiladores equipados con nebulizadores y pequeñas estaciones de enfriamiento justo a las afueras del Coliseo. En París, las autoridades decidieron adelantar la apertura del canal Saint-Martin para permitir que la gente nade, y en Londres, las piscinas públicas han estado abarrotadas de personas buscando un respiro.

Las altas temperaturas también están obligando a modificar los itinerarios culturales. Museos de renombre mundial, incluido el Louvre, tuvieron que limitar sus horarios porque los sistemas de ventilación no lograban mantener las galerías lo suficientemente frías. A través de un comunicado, la pinacoteca francesa explicó que el calor se acumula con mayor fuerza hacia el final de la jornada y se intensifica todavía más por el elevado número de visitantes presentes en las salas.

Entender cómo el clima extremo altera los destinos que solemos visitar nos ayuda a ser viajeros más prevenidos. En tu día a día, ya sea planeando unas vacaciones al otro lado del mundo o armando un fin de semana en tu propia ciudad, revisar los pronósticos y tener un plan B para el calor es indispensable. Cuidar tu hidratación, llevar ropa adecuada y ajustar tus actividades para evitar las horas de mayor radiación no solo garantiza que disfrutes tu tiempo libre, sino que protege tu salud física ante condiciones ambientales que llegaron para quedarse.