Omán aplaza cumbre entre Irán y países del Golfo
El diálogo regional en Salalah queda suspendido sin fecha confirmada tras el rechazo de Bahréin, el silencio de los vecinos del Golfo y el desdén diplomático de Washington.
El gobierno de Omán anunció la postergación indefinida del encuentro regional previsto para este lunes entre Irán y las monarquías del Golfo Pérsico, en medio de la parálisis diplomática que mantiene en jaque el tránsito de hidrocarburos por el estrecho de Ormuz.
La agencia oficial omaní ONA confirmó que la cita programada en la ciudad de Salalah fue aplazada con el argumento de generar condiciones que permitan edificar consensos mínimos. El canciller de Omán, Badr al-Busaidi, explicó a través de sus canales oficiales que la prioridad de Mascate consiste en salvaguardar la estabilidad del corredor marítimo, cuya costa norte pertenece a Irán y la sur al territorio omaní.
Pese a que Teherán convocó formalmente la cumbre incluyendo en la agenda a Irak y a las naciones de la península, la iniciativa colapsó antes de arrancar. Ningún gobierno regional confirmó su asistencia, Bahréin descartó enviar una delegación y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia al foro asegurando que el conflicto en el paso marítimo es un asunto exclusivo de los países de la zona.
El colapso de las conversaciones agrava un conflicto que estalló a finales de febrero tras bombardeos israelíes y estadounidenses sobre bases iraníes. Desde entonces, el estrecho —por donde antes circulaba libremente el 20% del petróleo consumido en el planeta— permanece bajo permanente fuego cruzado. Teherán exige cobrar peajes y emitir permisos de navegación a los cargueros bajo argumentos de soberanía, atacando a embarcaciones no autorizadas, mientras la flota naval estadounidense bombardea posiciones litorales iraníes en represalia por las agresiones a sus socios comerciales.
Las negociaciones previas entre Washington y Teherán alcanzaron un principio de tregua en junio, pero el acuerdo fracasó a las pocas semanas. El reinicio de las hostilidades navales durante el último mes impulsó de inmediato la cotización internacional del crudo por encima de los 100 dólares por barril, generando presiones inflacionarias inmediatas en las cadenas logísticas de todo el mundo.
Esta parálisis diplomática en el estrecho de Ormuz impacta de forma directa en el costo de los combustibles y el transporte marítimo de mercancías globales. Un barril de crudo anclado en los 100 dólares encarece el llenado del tanque de gasolina y presiona al alza los precios finales de la canasta básica en los supermercados, obligándote a vigilar tus gastos de movilidad y ajustar el presupuesto del hogar para amortiguar el encarecimiento generalizado de los bienes de consumo.