Internacional

OMS cuestiona las nuevas políticas de vacunación infantil de Donald Trump

La administración estadounidense redujo de 18 a 11 las enfermedades con inmunización recomendada, una medida que la OMS califica como carente de base científica.

Por Elías Catalan · 12 de agosto de 2026
OMS cuestiona las nuevas políticas de vacunación infantil de Donald Trump

El gobierno de Donald Trump ha oficializado un drástico recorte en el esquema de vacunación infantil, eliminando vacunas combinadas y reduciendo la lista de enfermedades bajo recomendación federal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reaccionado con dureza, denunciando que la medida responde a intereses políticos y no a evidencia clínica.

La orden ejecutiva, firmada el pasado 10 de agosto, representa un triunfo significativo para el movimiento MAHA (siglas de 'Hagamos a Estados Unidos sano otra vez'). Este grupo, liderado en el ámbito sanitario por Robert F. Kennedy Jr., ha promovido la desconfianza hacia los esquemas de vacunación actuales, vinculándolos erróneamente con el autismo, una narrativa que incluso ha llevado a la supresión de información científica en el portal oficial de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Un choque entre política y ciencia

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, fue tajante al criticar la decisión. A través de sus canales oficiales, el funcionario advirtió que la política sanitaria debe regirse por una revisión rigurosa y transparente de la evidencia disponible, en lugar de ceder ante presiones políticas. Según el organismo, la estrategia de separar dosis o retrasar la inmunización no incrementa la seguridad del menor, sino que lo deja desprotegido ante patógenos evitables.

"La política de vacunación debe estar guiada por una revisión rigurosa, independiente y transparente de la mejor evidencia científica disponible, y no por la influencia política", afirmó Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Los cambios son profundos: la lista de enfermedades con recomendación de vacuna cae de 18 a 11. Inmunizaciones clave, como las del rotavirus, hepatitis A y B, meningitis bacteriana y el virus respiratorio sincitial (VRS), ahora quedan sujetas a criterios de "poblaciones de alto riesgo" o decisiones clínicas compartidas entre padres y médicos. Además, se ha ordenado la eliminación de las vacunas combinadas, como la triple vírica (MMR), exigiendo el desarrollo de versiones independientes, un proceso que los expertos estiman tardará al menos una década.

El impacto económico para las familias también es una preocupación latente. Al obligar a espaciar las dosis en visitas médicas separadas, se incrementan los gastos de bolsillo en consultas pediátricas, a pesar de que el costo de las vacunas siga cubierto por las aseguradoras. Mientras tanto, otros países han comenzado a blindar sus propias políticas; la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios del Reino Unido (MHRA) reafirmó este 12 de agosto la seguridad y eficacia de los esquemas actuales, desestimando cualquier vínculo con el autismo.

A pesar de que el movimiento MAHA celebra este giro como una victoria de la libertad parental, los analistas políticos sugieren que el impacto en el electorado es limitado. El encuestador republicano Tony Fabrizio ha señalado que, para la mayoría de los votantes, la asequibilidad y la economía son las prioridades reales de cara a las elecciones de medio término, restando peso electoral a esta controversia sanitaria que, por ahora, mantiene a Estados Unidos en una posición de aislamiento respecto a los estándares internacionales de salud pública.