Política

Operativos de EE. UU. contra narcolanchas dejan 13 mexicanos muertos

El gobierno estadounidense justificó la destrucción de tres embarcaciones alegando nexos con el narcotráfico, pero al menos ocho de las víctimas serían pescadores originarios de Jalisco que desaparecieron tras salir a trabajar.

Por Miriam Armas · 25 de julio de 2026
Operativos de EE. UU. contra narcolanchas dejan 13 mexicanos muertos

Una ofensiva militar del gobierno de Estados Unidos en aguas del Caribe y el Pacífico ha dejado un saldo letal que hoy despierta serias dudas: al menos 13 mexicanos han muerto desde septiembre en ataques contra presuntas narcolanchas. Mientras las autoridades militares celebran golpes al crimen organizado, familias en México buscan a pescadores que salieron al mar y nunca volvieron.

Una serie de operativos militares del gobierno de Estados Unidos en aguas del Caribe y el Pacífico ha dejado al menos 13 mexicanos muertos, de acuerdo con una reciente revelación del diario estadounidense Los Angeles Times. Estas acciones navales, diseñadas para frenar las rutas de suministro del crimen organizado, enfrentan hoy un fuerte cuestionamiento sobre quiénes eran realmente las personas que iban a bordo de las lanchas interceptadas.

El punto de quiebre ocurrió el pasado 16 de febrero. Ese día, un grupo de ocho pescadores mexicanos zarpó desde las costas de Punta Pérula, en Jalisco. Nunca regresaron a casa. Coincidentemente, durante esa misma jornada, el Comando Sur de Estados Unidos utilizó su cuenta oficial en X para anunciar la destrucción de tres embarcaciones como parte de su estrategia militar Lanza del Sur.

El reporte oficial del escuadrón estadounidense fue contundente: once varones, a los que calificaron de "narcoterroristas", resultaron muertos durante las intercepciones. El desglose de las bajas indicó que cuatro hombres murieron en la primera embarcación del Pacífico oriental, cuatro más en una segunda lancha en la misma zona, y tres en un tercer navío ubicado en el mar Caribe.

Para justificar el uso de fuerza letal, el Comando Sur argumentó que contaban con información de inteligencia confirmando que las lanchas transitaban por rutas conocidas de contrabando y que sus tripulantes participaban activamente en operaciones de narcotráfico. Esta es la postura habitual de la agencia cada vez que reporta incidentes de esta naturaleza.

Comprender la gravedad de esta situación es clave porque ilustra cómo las estrategias de seguridad militarizadas a nivel internacional pueden golpear directamente a sectores civiles desprotegidos. En la vida diaria de las comunidades costeras, salir a buscar el sustento en el mar representa ahora un doble riesgo. Este caso evidencia la urgencia de exigir transparencia y protocolos estrictos de inteligencia, pues un error de cálculo o de identificación no solo acaba con la economía de familias trabajadoras, sino que desdibuja la línea entre la justicia y la pérdida irreparable de vidas inocentes.