Pemex pierde 100 millones de pesos al día por el repunte del huachicol
Las pérdidas de la petrolera estatal aumentaron más del 140% entre el primer y segundo trimestre del año. El crimen organizado reactivó la perforación de ductos tras el aumento de controles en las aduanas.
El robo de combustible, lejos de desaparecer, está golpeando con más fuerza que nunca las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex). Solo en la primera mitad del año, el daño económico superó los 9,100 millones de pesos y dejó al descubierto una red ilegal que logra perforar un ducto casi cada hora.El problema del huachicol regresó a niveles críticos y las finanzas de Pemex son las primeras en resentirlo. Entre el primer y el segundo trimestre del año, las pérdidas económicas por la sustracción ilegal de hidrocarburos saltaron de 3,812 a 9,180 millones de pesos. Esto representa un incremento del 140.8% en solo unos meses, según el reporte financiero oficial de la empresa.
Si comparamos el cierre de junio con el mismo periodo del año pasado, la tendencia sigue siendo negativa: un aumento del 20% frente a los 7,650 millones de pesos registrados anteriormente. Para la petrolera, el golpe es doble. No solo asume el costo del producto robado, sino que se queda con menos inventario para vender y termina compitiendo contra un mercado negro que opera con total impunidad.
Marcial Díaz Ibarra, socio de la consultora QUA Energy, calcula que el daño real ronda los 100 millones de pesos cada veinticuatro horas. Según el especialista, la cifra asusta, pero esconde un golpe aún mayor: el gobierno deja de recaudar impuestos clave, como el IVA y el IEPS, por cada litro vendido ilegalmente.
El regreso a la perforación tradicional
Este boquete financiero va de la mano con el repunte del huachicol directo en los tubos. Datos del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (IGAVIM) revelan que de enero a marzo se detectaron 2,563 tomas clandestinas. Esto significa un alza del 8.6% respecto al cierre del año anterior. Puesto en perspectiva, los delincuentes localizan y abren una nueva toma ilegal cada 51 minutos con 27 segundos.
El problema está altamente concentrado. Los focos rojos donde operan estas bandas son cuatro estados clave:
Hidalgo
Jalisco
Estado de México
Nuevo León
¿Por qué regresaron a los ductos? Los analistas coinciden en que las autoridades federales endurecieron la vigilancia en aduanas para frenar el contrabando de combustibles de importación, una práctica conocida como huachicol fiscal. Al cerrarse esa puerta, el crimen organizado reactivó su método clásico: perforar la red nacional.
Vigilar esta infraestructura es un reto gigantesco. Todos los días se comercializan en el país cerca de 216 millones de litros de gasolina y diésel, lo que exige una red inmensa de miles de autotanques y centros de almacenamiento. Como señala Díaz Ibarra, blindar una operación logística de ese tamaño día tras día es prácticamente imposible, y mucha de esa gasolina robada termina vendiéndose al público en gasolineras formales.
Aunque parezca un conflicto exclusivo del gobierno o de una gran empresa estatal, el huachicol golpea tu bolsillo y tu entorno todos los días. Ese combustible robado que no paga impuestos se traduce en miles de millones de pesos que dejan de llegar al presupuesto público; dinero que debería destinarse a pavimentar calles, abastecer medicinas en clínicas o mejorar la seguridad de tu ciudad. Además, al saber que parte de esta gasolina termina en estaciones de servicio formales, existe el riesgo real de que, al llenar el tanque de tu auto, estés financiando sin saberlo a las redes del crimen organizado que generan violencia en el país. Entender esta cadena te permite ver cómo un delito en ductos lejanos termina cobrándote factura directamente.