Pese a críticas, Semar arma millonario fideicomiso portuario
Aunque el actual gobierno eliminó 176 de estos instrumentos por opacidad, la Secretaría de Marina abrió el Fideicomiso para el Desarrollo Marítimo Nacional con más de 2 mil millones de pesos para financiar puertos rentables.
Una de las principales decisiones del gobierno de Andrés Manuel López Obrador fue la eliminación de 176 fideicomisos públicos, argumentando que operaban con discrecionalidad y abrían la puerta a la corrupción. Sin embargo, la Secretaría de Marina (Semar) ha navegado en dirección opuesta: durante la actual administración ha creado cuatro nuevos instrumentos de este tipo.
El caso más reciente es el Fideicomiso para el Desarrollo Marítimo Nacional (FDMN). La Semar abrió esta cuenta en Nacional Financiera el 31 de octubre de 2025, pero los recursos fuertes llegaron en el segundo trimestre de 2026. En ese periodo, la dependencia le canalizó 2 mil 727 millones de pesos, de acuerdo con el informe trimestral que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregó al Congreso.
Para entender por qué esto genera debate, hay que recordar cómo operan estos fondos. Los fideicomisos no están sujetos a las reglas de gasto del Presupuesto de Egresos anual. En la práctica, esto permite a las dependencias gubernamentales "ahorrar" dinero a largo plazo, evitando la obligación de regresar los recursos no gastados al final del año.
El dinero del FDMN tiene un destino específico: los proyectos de las Administraciones Portuarias Nacionales. Estas son las empresas paraestatales encargadas de controlar los puertos del país, cuyas riendas fueron transferidas a la Semar en el año 2021. Un detalle que resalta es que estas administradoras portuarias funcionan generalmente con números negros; son rentables y no requieren subsidios del gobierno para operar de manera regular.
Pese a su rentabilidad, ahora contarán con el respaldo económico de este fideicomiso, el cual ya autorizó el financiamiento de proyectos en los puertos de Ensenada, Acapulco, Progreso, Manzanillo y Tampico, según detalla el reporte de Hacienda.
La forma en que el gobierno administra tus impuestos dicta hacia dónde van las prioridades del país. Cuando miles de millones de pesos se mueven a través de fideicomisos, escapan de la vigilancia ciudadana inmediata que sí tiene el presupuesto público regular. Además, destinar recursos federales a empresas portuarias que ya generan sus propias ganancias significa que ese dinero deja de aplicarse en sectores que dependen totalmente del gasto gubernamental, como el mantenimiento de los hospitales a los que acudes, la pavimentación de tus calles o las escuelas públicas de tu comunidad.