Economía

Pollo y huevo rompen récord en México: por qué tu súper no baja igual

El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas expone un fuerte desbalance: mientras el huevo al consumidor cae 30%, la pechuga en autoservicio sube 9% por cambios de consumo.

El campo mexicano genera más proteína animal que nunca, pero ese volumen récord no beneficia por igual a quienes producen ni a quienes compran en las tiendas. Informes del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas revelan caídas de ingresos millonarias para los granjeros, mientras en los supermercados ciertos cortes populares siguen encareciéndose.

El volumen de alimentos de origen animal en México mantiene un ritmo ascendente en res, cerdo, leche, pollo y huevo. Este mayor abasto, sin embargo, no genera una derrama equilibrada a lo largo de la cadena comercial. El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) documenta que los precios pagados a los productores sufren ajustes severos a la baja, mientras los importes finales en anaquel muestran variaciones mínimas o incluso incrementos.

En el mercado avícola, el volumen de pollo creció en 150 mil toneladas, pero el valor total generado disminuyó en 587 millones de dólares. La consultoría atribuye esta brecha a un desacople entre lo que sale de las granjas y lo que busca la población urbana: abunda el ave viva y entera, pero los compradores demandan porciones específicas y listas para cocinar. A raíz de este comportamiento, el kilo de pechuga en tiendas de autoservicio registró un aumento del 9%.

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El sector del huevo presenta un comportamiento distinto, marcado por ajustes en cada eslabón. De enero a agosto de 2026, la producción nacional sumó 81 mil toneladas adicionales en comparación con el mismo ciclo del año previo, lo que significó un avance del 2,7%. La abundancia del producto redujo el valor del mercado en 894 millones de dólares (de 3.805 a 2.911 millones) y permitió una disminución del 22% al productor, del 29% en mayoreo y del 30% en el precio de venta al público. Aunque las compras internacionales crecieron en términos porcentuales, su peso continúa siendo marginal ante el abasto local.

Otras proteínas encaran dinámicas contrastantes dentro del territorio nacional:

  • Carne de cerdo: Fue la cadena con mayor expansión de oferta entre enero y agosto, rebasando el ritmo del consumo. Esto provocó un desplome del 21% en el precio directo al porcicultor y del 22% en canal, en un entorno donde México se mantiene como el mayor importador global de este insumo.

  • Carne de bovino: Compensa la menor demanda de las familias mexicanas con un repunte en exportaciones y la reapertura gradual de la frontera estadounidense para ganado en pie, factores que sostienen sus cotizaciones.

Identificar las discrepancias de precio entre presentaciones enteras y cortes procesados te ayuda a defender tu presupuesto doméstico. Optar por comprar pollos enteros en carnicerías locales o mercados sobre ruedas, en lugar de adquirir bandejas de pechuga fileteada en autoservicios, permite aprovechar la sobreoferta del campo y conseguir ahorros sustanciales en el gasto semanal de despensa.

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Daniel Ortiz
Redactor · InfoBullet
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