Internacional

Por qué Fauci se negó a declarar sobre el origen del COVID

El exdirector de salud de Estados Unidos se niega a testificar acusando una cruzada política y acoso personal por parte del senador Rand Paul.

Por Elías Catalan · 29 de julio de 2026
Por qué Fauci se negó a declarar sobre el origen del COVID

El doctor Anthony Fauci, rostro de la respuesta sanitaria durante la pandemia en Estados Unidos, decidió callar. Tras comparecer cientos de veces ante el Congreso a lo largo de su carrera, el epidemiólogo usó por primera vez su derecho constitucional a no incriminarse, argumentando que la investigación del Senado sobre el origen del COVID-19 se ha convertido en una cacería personal para meterlo a la cárcel.

El hombre que guio a Estados Unidos durante la crisis del COVID-19 optó por frenar en seco un interrogatorio legislativo. Anthony Fauci se amparó en la Quinta Enmienda de la Constitución para negarse a responder las preguntas de un comité del Senado impulsado por el republicano Rand Paul, quien busca probar que el virus escapó de un laboratorio en Wuhan, China.

Para Fauci, el proceso dejó de ser un ejercicio de rendición de cuentas y se transformó en un ataque directo. Durante la sesión, el exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas denunció una campaña de acoso liderada por Paul. Las tensiones escalaron luego de que los diarios personales del científico se hicieran públicos sin ningún tipo de filtro, una movida que calificó como un intento deliberado por avergonzarlo.

"La única conclusión a la que puedo llegar es que la única razón por la que me cita es para lograr que diga algo que respalde sus promesas de que yo termine entre rejas", reclamó el epidemiólogo frente a los legisladores.

Ver a Fauci acogerse a este recurso legal rompe su propia regla. Ha respondido ante el Congreso estadounidense más de 250 veces, pero nunca había recurrido al derecho a guardar silencio.

El conflicto tiene un anclaje claro. Rand Paul acusa al exfuncionario de ordenar a su equipo usar canales de comunicación privados para evadir el escrutinio público y ocultar registros oficiales. Fauci niega las acusaciones tajantemente, tachando todo el proceso como una cruzada política en su contra.

El clima en Washington alrededor de la salud pública sigue incendiado. Antes de dejar la presidencia, Joe Biden le otorgó un indulto preventivo a Fauci para protegerlo de posibles embestidas judiciales promovidas por Donald Trump y sus aliados políticos. Mientras tanto, el Congreso mantiene abiertas varias líneas de investigación sobre el financiamiento a laboratorios extranjeros y las medidas de emergencia implementadas durante los confinamientos.

Este pleito no es solo un drama político lejano; es el reflejo de cómo la ciencia y la salud pública quedaron atrapadas en la polarización partidista. Cuando los líderes médicos enfrentan amenazas de cárcel y las investigaciones sanitarias se utilizan como armas electorales, la confianza en las instituciones se agrieta profundamente. Entender la raíz de este conflicto te permite leer entre líneas la próxima vez que los políticos debatan sobre emergencias sanitarias, ayudándote a separar los hechos médicos reales de las maniobras políticas que intentan manipular la información que llega a tus manos.