Economía

¿Por qué no baja la inflación? Salarios y clima frenan la meta

El Banco de México retrasa su meta del 3% hasta finales de 2027. Analistas advierten que mejores sueldos, sequías y conflictos globales seguirán presionando nuestro bolsillo diario.

Por Daniel Ortiz · 7 de agosto de 2026
¿Por qué no baja la inflación? Salarios y clima frenan la meta

Bajar los precios tomará bastante más tiempo del que imaginábamos. El Banco de México (Banxico) tuvo que ajustar su calendario y ahora calcula que será hasta finales de 2027 cuando la inflación por fin regrese a su meta ideal del 3%. La razón no recae en un solo culpable, sino en una mezcla de presiones estructurales que van desde el aumento a los salarios hasta los caprichos del clima y los conflictos internacionales que encarecen lo que consumimos.

El peso de los salarios y la nueva jornada laboral

Aunque ganar más siempre es una buena noticia para el trabajador, a nivel macroeconómico genera un efecto dominó. La institución financiera BNP Paribas estima que la inflación enfocada únicamente en los servicios cerrará este año en un 4.2%. Pamela Díaz, economista en jefe de dicha entidad, explica que dentro de la Junta de Gobierno de Banxico ven con preocupación cómo los costos laborales están impactando la economía.

Hay dos factores clave en la mira:

Un posible incremento de doble dígito al salario mínimo para 2027.

La aplicación paulatina de la reducción de la jornada laboral a 40 horas.

Los expertos prevén que estos cambios sigan trasladándose a los precios finales de los servicios que pagamos. Gabriel Cuadra, subgobernador del banco central, coincide en que la caída de la inflación en este rubro avanza de forma demasiado lenta.

Por su parte, Rodolfo Ostolaza Berman, subdirector de Estudios Económicos de Banamex, advierte que recortar la jornada laboral será un verdadero reto operativo para los negocios. Las empresas tendrán que tomar una decisión difícil: absorber el aumento en sus costos o pasárselo a los clientes. Para ponerlo en perspectiva, un análisis reciente de Banamex revela que entre 2016 y 2025 el salario mínimo se multiplicó 3.8 veces, mientras que los precios generales subieron un poco más del 50%.

El clima no da tregua al campo

A la terquedad de los precios en los servicios hay que sumarle lo que pasa con los alimentos. La inflación no subyacente también está bajo mucha presión. El fenómeno de "El Niño" se ha convertido en un riesgo constante para los agricultores, trayendo consigo sequías intensas o inundaciones que arruinan cosechas. Se calcula que este factor meteorológico le pega a la inflación general sumándole entre 0.3 y 0.4 puntos porcentuales.

A esto se agregan problemas logísticos, como la reciente retención de exportaciones de aguacate hacia Estados Unidos, lo que termina generando desajustes temporales tanto en la cantidad de producto disponible como en los precios locales.

Factores globales que pegan en lo local

Lo que pasa al otro lado del mundo también se cobra en la caja del supermercado. Aunque el gobierno mexicano ha logrado amortiguar el costo de la gasolina frente al conflicto en Medio Oriente gracias al subsidio del IEPS, los materiales básicos para sembrar están por las nubes. Un ejemplo claro es la urea, un fertilizante clave para el campo mexicano, que se encareció casi un 50%. Esto amenaza directamente con disparar los costos de producción agrícola.

Entender este panorama es vital para organizar tus finanzas personales y no llevarte sorpresas. Saber que los precios de los servicios básicos, las reparaciones, los restaurantes y los alimentos frescos no van a bajar drásticamente en el corto plazo te permite planear mucho mejor tus gastos del mes. Ajustar tu presupuesto hoy, priorizando el ahorro y moderando las deudas, es la mejor defensa frente a una economía donde el costo de la vida tardará un par de años más en estabilizarse.