Producción de 'La odisea' devuelve roto un barco vikingo real
Un centro histórico en Suecia acusa a los productores de la película de Christopher Nolan de negarse a pagar las reparaciones de su embarcación; Universal asegura que la deuda ya está saldada.
Prestarle una embarcación tradicional a una superproducción de Hollywood sonaba a una oportunidad irrechazable para un pequeño centro histórico en Suecia. Sin embargo, la emoción de ver su barco vikingo en la nueva película de Christopher Nolan, La odisea, se transformó en un dolor de cabeza comercial tras recibir la nave con el casco agrietado y una factura que, aseguran, nadie quiere pagar.
A finales de 2024, Peter Olausson, presidente del Centro Vikingo de Värmland, aceptó de inmediato la propuesta de una compañía cinematográfica para alquilar su mayor orgullo. La filial de Universal Pictures, bajo el nombre de Charlie’s Tale Limited, solicitó usar el Glad av Gillberga, una réplica de 18 metros construida a mano en 1998 por un grupo de entusiastas utilizando métodos tradicionales.
El contrato que firmaron era claro: la productora prometió devolver la embarcación en buenas condiciones y hacerse responsable de reparar o reemplazar cualquier daño fuera del desgaste normal. Pero cuando la nave regresó tras las filmaciones en el Mediterráneo, el panorama fue distinto. El barco tenía una grieta en el casco, necesitaba pintura con urgencia y partes de su aparejo exigían un reemplazo.
Fueron los propios voluntarios del museo quienes pusieron manos a la obra para arreglar los desperfectos. En diciembre, Olausson envió a la productora una factura de 6,000 dólares para cubrir los materiales. Según el presidente del centro, el estudio todavía les debe ese dinero, una situación que le restó alegría a la experiencia de ver la cinta terminada, la cual acaba de recaudar 264.1 millones de dólares durante su fin de semana de estreno.
Por su parte, el corporativo rechazó esta versión. Una portavoz de Universal aseguró que los registros del estudio confirman que todas las facturas relacionadas con el barco, incluidas las reparaciones, se pagaron en su totalidad, y adelantaron que ya están en contacto con la asociación para aclarar el malentendido.
Aunque este choque entre un grupo de entusiastas suecos y un gigante del cine parezca de película, deja una lección práctica sobre la forma en que cuidamos nuestro patrimonio. Ya sea que alquiles una vivienda, prestes equipo de trabajo o firmes un contrato para brindar un servicio, dejar las garantías por escrito te blinda legalmente frente a los daños ocasionados por terceros. Establecer reglas claras desde el principio es la única forma de evitar que un aparente buen negocio termine mermando tus finanzas personales y tu tranquilidad.