Regulación de celulares en escuelas avanza en 22 estados del país
Mientras el gobierno federal alista una norma nacional, más de la mitad del país ya aplica restricciones para evitar distracciones y ciberacoso durante el horario escolar.
Si tienes hijos en edad escolar, es muy probable que pronto se enfrenten a nuevas reglas sobre el uso del celular. Actualmente, 16 estados del país ya regulan la presencia de estos dispositivos en los salones, otros cinco debaten legislaciones al respecto y Tlaxcala acaba de sumarse con lineamientos administrativos propios. Todo esto ocurre en paralelo al trabajo del gobierno federal, que prepara una propuesta nacional para fijar los criterios definitivos.
La intención detrás de esta ola de medidas, ya sea a través de reformas legales o acuerdos administrativos, apunta a tres objetivos centrales: reducir las distracciones frente al pizarrón, prevenir casos de ciberacoso y fomentar un uso mucho más responsable de las herramientas tecnológicas.
Pero la regulación no se traduce en una prohibición total que aísle a los estudiantes. La mayoría de los gobiernos estatales coinciden en restringir los teléfonos durante el horario de clases, pero mantienen la puerta abierta para utilizarlos si existe una finalidad pedagógica autorizada previamente por el docente. Los reglamentos también contemplan flexibilizar la regla frente a emergencias o situaciones excepcionales donde el alumno necesite comunicarse.
De acuerdo con la información del gobierno federal, el mapa de las escuelas que ya operan bajo algún tipo de medida abarca a:
Aguascalientes
Campeche
Ciudad de México
Coahuila
Durango
Estado de México
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
Michoacán
Nuevo León
Querétaro
San Luis Potosí
Sonora
Tamaulipas
Conocer estas reglas te permite anticiparte y platicar con tus hijos sobre los límites de la tecnología antes de que salgan de casa. Entender que el celular es una herramienta y no un juguete para el salón de clases les ayudará a concentrarse mejor en su aprendizaje, evitará que enfrenten conflictos disciplinarios con sus profesores y, lo más valioso, los protegerá de dinámicas tóxicas en redes sociales mientras se encuentran en su entorno de desarrollo académico.