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Repunta el robo de combustible: Pemex detecta más tomas clandestinas

Durante el primer cuatrimestre del año se registraron más de 3,800 puntos de extracción ilegal. Hidalgo encabeza la lista de incidencia, mientras que Michoacán prende las alarmas por un crecimiento acelerado.

Por Miriam Armas · 28 de julio de 2026
Repunta el robo de combustible: Pemex detecta más tomas clandestinas

El robo de combustible sigue siendo una herida abierta para Pemex. Entre enero y abril de 2026, la ordeña de ductos no solo continuó, sino que repuntó frente al año pasado, dejando en evidencia que las redes de extracción ilegal mantienen su operación a lo largo de varias regiones estratégicas del país.

Los registros oficiales de la Subdirección de Salvaguardia Estratégica de Petróleos Mexicanos (Pemex) muestran un panorama complicado. Durante los primeros cuatro meses de este año, la empresa detectó 3,836 tomas clandestinas a nivel nacional. Esto se traduce en 137 pinchaduras más que las 3,699 reportadas en el mismo periodo de 2025, consolidando un aumento del 3.7%.

El mapa de este delito sigue teniendo un epicentro muy claro. Hidalgo se mantiene como el líder absoluto, acumulando 986 puntos de extracción ilegal en apenas cuatro meses. El problema, sin embargo, se extiende y echa raíces en otras entidades. Jalisco ocupa el segundo lugar nacional con 740 casos, seguido de Puebla con 362. La lista de focos rojos se completa con el Estado de México (329), Guanajuato (304), Querétaro (263) y Nuevo León (214).

Aunque Hidalgo concentra el mayor volumen operativo de las redes criminales, las señales de alerta por la velocidad de expansión apuntan hacia Michoacán. Esta entidad registró el mayor salto porcentual del país con un agresivo crecimiento del 155.5%. Para dimensionar el cambio: pasaron de tener solo nueve tomas clandestinas documentadas a principios del año pasado, a reportar 23 en el arranque de 2026.

Entender el comportamiento de estas cifras va mucho más allá de revisar un reporte de seguridad institucional; es una realidad que impacta tu entorno y los recursos del país. El robo constante de combustible genera pérdidas millonarias para el Estado, lo que significa que es dinero de tus impuestos y de los ingresos nacionales que deja de invertirse en infraestructura, hospitales o transporte público. Además, cada toma clandestina representa un riesgo altísimo de explosión para las comunidades locales y una fuente de contaminación severa para las tierras agrícolas y el agua. Dimensionar este problema te ayuda a entender por qué los precios de los energéticos están bajo presión constante y la razón por la cual exigir una estrategia de seguridad efectiva es vital para el rescate económico del país.