Robots chinos rompen el histórico récord de Usain Bolt
El modelo humanoide Tien Kung superó la marca de los 100 metros planos en Pekín. En solo un año, estas máquinas duplicaron su velocidad de carrera.
La imagen de Usain Bolt cruzando la meta en 9.58 segundos parecía inalcanzable para cualquier ser humano. Hoy, esa marca impuesta en Berlín en 2009 ha quedado atrás. El nuevo rey de la velocidad no es un atleta de carne y hueso, sino Tien Kung, un robot humanoide chino que acaba de devorar los 100 metros lisos en apenas 9.39 segundos.
La hazaña sacudió la jornada inaugural de la segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides en Pekín. El escenario fue el imponente Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad, construido para las Olimpiadas de Invierno de 2022, que ahora funciona como campo de pruebas para 2 mil 56 máquinas provenientes de 16 países.
El salto tecnológico de un año a otro resulta abrumador. En la edición de 2025, el robot ganador de los 100 metros registró un tiempo de 21.50 segundos. Doce meses de desarrollo bastaron para que los ingenieros del Centro de Innovación de Robots Humanoides de Pekín (XHumanoid) lograran que su creación corriera más del doble de rápido.
La velocidad pura en la pista no fue el único golpe sobre la mesa. Durante las competencias, que abarcan 51 pruebas distintas, los androides también destrozaron el legendario récord mundial de salto de altura que pertenecía al cubano Javier Sotomayor. Para rematar, cientos de máquinas marcharon en perfecta formación sincronizada sobre el campo central.
Más allá del espectáculo visual, el evento manda un mensaje político y económico contundente. China está utilizando este escaparate para demostrar la madurez de su industria y su acelerado progreso en robótica avanzada, metiendo presión directa en la carrera tecnológica que sostiene frente a Estados Unidos.
Los avances mecánicos y de procesamiento de datos que permiten a un robot equilibrarse, reaccionar y moverse a esa velocidad pronto saldrán de las pistas para entrar en tu vida diaria. Esa misma tecnología es la base para desarrollar asistentes médicos de alta precisión, rescatistas para zonas de desastre y trabajadores incansables en fábricas. Entender la velocidad a la que evoluciona esta industria te permite anticipar y prepararte para un mercado laboral donde convivir y colaborar con máquinas extremadamente ágiles dejará de ser una curiosidad para convertirse en la norma.