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Se reabre la frontera: vuelve la exportación de ganado a EE. UU.

Tras 15 meses de suspensión por una plaga, el envío de reses al país vecino arranca a finales de agosto. La crisis dejó pérdidas millonarias, pero también un excedente de carne en el mercado nacional.

Por Miriam Armas · 4 de agosto de 2026
Se reabre la frontera: vuelve la exportación de ganado a EE. UU.

A finales de agosto, las aduanas del norte volverán a ver el cruce de miles de reses hacia Estados Unidos. El fin del veto impuesto por el gusano barrenador da un respiro urgente a los productores de Sonora y Chihuahua, quienes absorbieron un golpe de más de mil 100 millones de dólares durante los 15 meses que duró la restricción comercial.

La pausa obligada al comercio de ganado en pie está por terminar. El reinicio de las operaciones comenzará a través de la aduana de Agua Prieta, por donde Sonora enviará 40 mil reses mensuales. Poco después, Chihuahua se sumará a la dinámica con 60 mil cabezas adicionales, logrando un flujo total de 100 mil animales cada mes, según confirmó Homero García de la Llata, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG).

El cierre fronterizo no fue una decisión casual. Las autoridades estadounidenses frenaron las importaciones tras detectar la reaparición del gusano barrenador del ganado, una plaga que México había logrado erradicar de manera oficial en 1991. Una mezcla de factores desató la tormenta perfecta: el insecto avanzó desde Centroamérica, los controles de inspección en la frontera sur fallaron y las altas temperaturas derivadas del cambio climático aceleraron su propagación.

El golpe a las carteras en ambos lados del muro

La imposibilidad de mover 1.6 millones de becerros provocó un efecto dominó en los precios. Mientras que en Estados Unidos una res llegó a cotizarse en 1,800 dólares, de este lado de la frontera el valor se desplomó a 1,100 dólares. Esa diferencia de 700 dólares por cabeza castigó directamente a los pequeños productores mexicanos, quienes tuvieron que malbaratar su ganado.

Curiosamente, el impacto también pegó en el norte. La falta de inventario de animales vivos le costó a la industria de engorda estadounidense más de 2,500 millones de dólares.

El plan para no depender (tanto) de la frontera

Sobrevivir a estos 15 meses obligó al sector ganadero a replantear sus estrategias para no quedar tan vulnerables en el futuro. Las acciones clave incluyen:

  • Combate aéreo: Lanzamiento masivo de moscas estériles desde la planta de Metapa para frenar el avance del gusano barrenador desde el sur hacia el resto del continente.

  • Procesamiento local: Construcción de Rastros Tipo Inspección Federal (TIF) en Sonora, Chihuahua, Durango, Coahuila y Tamaulipas. La idea es dejar de vender solo el animal vivo y comenzar a procesar la carne en México para darle mayor valor.

  • Presión política: Diálogos con el Gobierno Federal para lograr que Coahuila, Durango y Tamaulipas también puedan reanudar sus exportaciones antes de que acabe el año.

Las crisis comerciales internacionales suelen sentirse lejanas, pero esta tiene una conexión directa con tu carrito del supermercado. Al no poder exportar, México se quedó con un excedente de 500 mil toneladas de carne. Para darle salida a esta producción, el sector está pidiendo frenar las importaciones desde Brasil y, lo más importante para ti, exigir a las tiendas de autoservicio que bajen los precios de la carne de res al consumidor final. Si estas medidas se aplican, podrías empezar a ver cortes de carne más accesibles en el mercado de tu colonia o en tu súper de confianza, un alivio directo para el presupuesto familiar en medio de la inflación.