Selección Mexicana: las razones ocultas tras las bajas de Chávez y Mora
La versión oficial apunta a molestias físicas, pero la sanción por expulsión del lateral y el interés de la Premier League por el juvenil marcan sus salidas de la concentración.
El reporte médico emitido por la Federación Mexicana de Fútbol atribuye la salida de Mateo Chávez y Gilberto Mora a problemas físicos. Los hechos ocurridos en el último clásico regional y el mercado de fichajes revelan un escenario muy distinto para el armado de Rafael Márquez frente a Chile en Los Ángeles.
La versión institucional de la FMF justificó el regreso de Mateo Chávez y Gilberto Mora a sus respectivos clubes bajo el argumento de lesiones y molestias musculares. En el caso de Chávez, el lateral de 22 años no podía jugar de cualquier forma contra el cuadro andino: debe cumplir un partido de suspensión tras recibir tarjeta roja directa al minuto 67 frente a Estados Unidos, luego de un altercado con Sebastián Berhalter. Con la imposibilidad de tener minutos en Los Ángeles, el defensa prepara su vuelta a Países Bajos para reportar con el AZ Alkmaar, dejando a Rafael Márquez con Jesús Gallardo y Omar Campos como opciones naturales para esa banda.
El caso de Gilberto Mora responde a una dinámica de mercado internacional. El atacante de 17 años, quien sumó minutos ante Colombia pero no vio acción en Arizona, abandonó la concentración para regresar con los Xolos de Tijuana en medio de negociaciones con el Liverpool de la Premier League inglesa. Su salida reduce todavía más las alternativas en el ataque tricolor, considerando la baja previa de Hirving Lozano por problemas físicos y la sequía de Santiago Giménez, quien acumula más de doce meses sin anotar con la camiseta nacional y fue sustituido por la Hormiga González tras fallar dos ocasiones claras ante los estadounidenses.
Este reacomodo de piezas ocurre con el impacto del 3-0 frente a Estados Unidos aún fresco. Los goles de Julian Hall (18 años), Cavan Sullivan (17 años) y Malik Tillman (24 años) exhibieron desconcentraciones defensivas graves, incluidos dos fallos puntuales del arquero Raúl Rangel al soltar un balón en el área chica y perder la posición lejos de su arco, además del desajuste que permitió el tercer tanto sobre Álvaro Fidalgo y Diego Campillo. La pérdida del control emocional en la cancha derivó en empujones, la expulsión de Chávez y la reaparición del grito homofóbico en las tribunas.
La gestión del cuerpo técnico y los futbolistas ha buscado bajar la presión catalogando el tropiezo como un simple ensayo de preparación. Para el aficionado que sigue al equipo e invierte tiempo y dinero en las entradas de las giras por Estados Unidos, entender estas ausencias permite evaluar con datos reales si el proyecto rumbo a las próximas competencias está apostando por una reestructuración de fondo o si los parches de emergencia seguirán marcando las convocatorias del cuadro nacional.