Sheinbaum cumple dos años de gobierno con 74.9% de aprobación
La encuesta de FactoMétrica y Reporte Índigo muestra que los programas sociales apuntalan la gestión, mientras la seguridad se afianza como la máxima exigencia.
Al iniciar el tercer año de su mandato, la presidenta Claudia Sheinbaum mantiene una sólida base de apoyo popular con 74.9% de aprobación ciudadana. El balance demoscópico elaborado por FactoMétrica y Reporte Índigo revela que las políticas de bienestar familiar sostienen la confianza en su gestión, aunque la reducción de la violencia figura como el reclamo prioritario del país.
La medición de septiembre de 2026 confirma un avance respecto al 68.4% registrado en agosto previo al Segundo Informe de Gobierno. La opinión favorable no se limita a la evaluación global de la administración: el 63.5% de los participantes manifiesta tener una imagen muy positiva de la mandataria, sumado a un 16.4% que la describe como algo positiva, frente a un 25.1% de desaprobación.
En el plano político, la identidad de su proyecto frente al sexenio anterior muestra lecturas combinadas entre los electores. Un 41.9% percibe que Sheinbaum ha consolidado un sello propio y simultáneamente dado continuidad a las directrices de Andrés Manuel López Obrador; el 32.2% ve un rumbo enteramente propio y el 15.8% observa principalmente continuidad. Al evaluar ambas administraciones cara a cara, 45.6% considera que el gobierno actual es mejor, 41.1% lo califica igual y 13.3% peor. El paquete de reformas constitucionales, que incluye al Poder Judicial y a las empresas públicas de energía, cuenta con el visto bueno del 63.1% de las personas consultadas.
El pilar de esta estabilidad política reside en los apoyos directos a los hogares. El 41.5% de los entrevistados identifica al bienestar como el principal resultado del periodo, con esquemas como las pensiones, Mujeres Bienestar, la Beca Rita Cetina y Salud Casa por Casa recibiendo un 89.8% de opiniones favorables sumando las categorías muy bien y bien. Además, 51.7% afirma que estas transferencias elevaron mucho las condiciones materiales de su familia. En el bolsillo, el 59.3% nota mejoras generales en ingresos y salario mínimo, aunque el rubro laboral genera reservas: solo 5.8% pide enfocar esfuerzos en generación de empleo e inversión, anteponiendo la contención del costo de vida.
La agenda de pendientes coloca a la pacificación en el centro del tablero. El 40.2% de los encuestados exige que la prioridad absoluta para el próximo año sea disminuir los delitos, a pesar de que el modelo operativo sustentado en la Guardia Nacional, labores de inteligencia y coordinación territorial ostenta 74.7% de confianza. La gestión internacional frente a Estados Unidos completa el cuadro con números favorables: 84.2% avala el trato diplomático bilateral y 65.1% respalda la defensa de la soberanía ante presiones en migración, comercio y seguridad.
Para las familias trabajadoras, este termómetro político explica por qué los apoyos directos y los incrementos salariales seguirán firmes en el presupuesto público, al tiempo que marca la pauta cívica para exigir que las autoridades traduzcan esa holgada popularidad en calles más seguras, mejores hospitales y empleos mejor remunerados en sus comunidades.