Economía

Súper El Niño de 2026: el clima amenaza con disparar la inflación

El calentamiento de los océanos perfila un fenómeno extremo que golpeará las cadenas de suministro y aumentará los costos globales de comida, materias primas y electricidad.

Por Daniel Ortiz · 16 de julio de 2026
Súper El Niño de 2026: el clima amenaza con disparar la inflación

El clima extremo está a punto de cobrarnos factura en el supermercado. Con la llegada de un "Súper El Niño" potenciado por el calentamiento de los océanos, los científicos advierten que estamos frente a una nueva ola de inflación que encarecerá desde el azúcar hasta la electricidad en un mundo ya desgastado por tensiones geopolíticas internacionales.

Las cadenas de suministro bajo fuego

El mercado global, que apenas resiste la presión de los conflictos en Medio Oriente, enfrenta un nuevo y formidable enemigo. El regreso del fenómeno de El Niño amenaza con desestabilizar la economía mundial y afectar directamente el bolsillo de los consumidores.

Las proyecciones para 2026 no son alentadoras. De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y diversos analistas financieros, veremos aumentos marcados en productos básicos:

  • La canasta básica: Se espera que los alimentos en general suban hasta un 4.7% en Estados Unidos, marcando el mayor incremento de los últimos tres años.

  • Azúcar y cacao: Estos cultivos son extremadamente sensibles a las sequías asociadas con El Niño, por lo que sus precios podrían dispararse hasta un 8.4%.

  • Carnes y pescado: La suspensión de la pesca de anchoveta en Perú frenó la producción de harina y aceite de pescado, insumos clave para alimentar ganado y peces de cultivo. Esta falta de materia prima encarecerá indirectamente las carnes de ave, cerdo y pescado en todo el planeta.

El clima extremo como amplificador económico

Los meteorólogos explican que el cambio climático actúa como un motor de combustión para El Niño, inyectando más calor y humedad a la atmósfera. Esta combinación provoca un efecto dominó en otros sectores estratégicos.

Por un lado, las severas olas de calor obligarán a encender sistemas de enfriamiento masivos, lo que disparará la demanda de electricidad. A la par, fenómenos extremos como los tifones en Asia generarán tanta nubosidad que restarán eficiencia a las plantas solares de países como Japón, obligando a las industrias a reactivar el uso de combustibles fósiles tradicionales.

Cosechas débiles y vulnerabilidad social

El sector agrícola enfrentará este golpe climático en una posición muy frágil. Las restricciones comerciales internacionales ya habían obligado a muchos agricultores a reducir el uso de fertilizantes químicos. Ahora, la llegada de El Niño sobre cosechas previamente debilitadas multiplicará las pérdidas agrícolas.

El panorama es todavía más crítico para las naciones de menores ingresos, donde la alimentación representa el gasto más fuerte de las familias. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alerta que las inminentes sequías desatarán una grave crisis de inseguridad alimentaria.

El secretario general de la ONU, António Guterres, resumió la urgencia de la situación con una advertencia clara: "Las condiciones de El Niño echarán más leña al fuego de un mundo que ya se está calentando. Los impactos serán severos, llegarán más lejos y cruzarán fronteras con una velocidad devastadora".