Internacional

Tensión total: Irán cierra el estrecho de Ormuz y EE. UU. responde con ataques

El gobierno iraní ordenó el cierre de la estratégica ruta petrolera tras denunciar violaciones a los acuerdos de paz, provocando una respuesta militar inmediata del Pentágono.

Por Elías Catalan · 12 de julio de 2026
Tensión total: Irán cierra el estrecho de Ormuz y EE. UU. responde con ataques

La frágil calma en Medio Oriente se ha hecho pedazos. En la madrugada de este domingo, la Guardia Revolucionaria de Irán ordenó el cierre del estrecho de Ormuz "hasta nuevo aviso" y advirtió que responderá con fuerza ante cualquier intento de interferencia extranjera. La medida, que amenaza el flujo global de energía, fue respondida rápidamente por Estados Unidos con una nueva serie de bombardeos sobre posiciones iraníes.

El conflicto estalló oficialmente tras el anuncio de Teherán a través de la radiodifusora IRIB. Las autoridades iraníes justificaron el bloqueo del estrecho, una de las arterias marítimas más importantes del planeta, asegurando que su Armada detuvo a un buque después de realizar disparos de advertencia, acusándolo de poner en riesgo la seguridad regional.

La situación es, en esencia, la ruptura definitiva del memorando de entendimiento firmado apenas el pasado 17 de junio. Ese pacto, que buscaba frenar las hostilidades y abrir una vía diplomática para el programa nuclear, ha quedado en papel mojado tras el cruce de acusaciones: Teherán señala a Washington por nuevas sanciones económicas contra el entorno del líder supremo Mojtaba Jameneí, mientras que la Casa Blanca acusa a los iraníes de atacar "descaradamente" al portacontenedores M/V GFS Galaxy.

La respuesta estadounidense llegó en cuestión de horas. El Mando Central (Centcom) confirmó una nueva ronda de ataques aéreos, marcando la tercera ofensiva en solo siete días. "Irán tomó una mala decisión al disparar contra un buque y pagará el precio", sentenció el secretario de Defensa, Pete Hegseth, elevando la retórica a niveles que no se veían en meses.

La comunidad internacional observa con preocupación cómo el escenario de una posible guerra a gran escala vuelve a ser una realidad tangible. Con las bases estadounidenses en la mira de las amenazas iraníes y el tráfico petrolero paralizado en Ormuz, la región se prepara para días de máxima incertidumbre.