Tren Maya pierde 850 mdp pese a aumento en los subsidios
Entre abril y junio, el proyecto obtuvo 418 millones de pesos del gobierno federal, pero la venta de pasajes cayó. Expertos advierten que sin el transporte de carga, la obra será insostenible.
Ni siquiera la fiebre turística del Mundial de Futbol logró rescatar las finanzas del Tren Maya. A pesar de recibir una mayor inyección de dinero público durante el segundo trimestre del año, el proyecto ferroviario reportó números rojos por 850 millones de pesos.
El gobierno sigue inyectando recursos al Tren Maya, pero las matemáticas en taquilla simplemente no cuadran. Entre abril y junio, el proyecto recibió 418 millones de pesos mediante subsidios, aportaciones y transferencias federales. Esta cifra representa un aumento del 11% frente al dinero público que la obra absorbió durante el mismo trimestre de 2025.
Tener más presupuesto no se tradujo en una operación sana. Los reportes financieros más recientes revelan una pérdida neta de 850 millones de pesos en ese periodo. El golpe es duro si recordamos que, justo hace un año, la obra insignia de la pasada administración lograba reportar ganancias superiores a los mil millones de pesos.
¿Dónde está la fuga financiera? Principalmente en los vagones vacíos. Los ingresos por venta de boletos y servicios apenas rasguñaron los 118 millones de pesos, lo que significa una caída del 4%. Muchos esperaban que la justa mundialista detonara una ola de viajeros en el sureste, pero ese impulso comercial nunca se materializó.
Juan Carlos Machorro, socio de la firma Santamarina y Steta y experto en infraestructura, lee estos resultados como un deterioro operativo que ya se volvió constante. El diagnóstico del especialista es claro: la venta de viajes turísticos no basta para sostener la maquinaria. Para que el ferrocarril deje de ser una carga fiscal, necesita activar urgentemente su red de transporte de carga; sin esa vía de negocios, alcanzar la rentabilidad es una ilusión.
¿Por qué debe importarte si un tren en el sureste pierde dinero? Porque cada peso que el Estado destina para tapar esos 850 millones de pérdidas sale directamente de los impuestos que pagas al comprar comida, cargar gasolina o cobrar tu quincena. Cuando el gobierno se ve obligado a usar el presupuesto federal para mantener a flote una obra pública, automáticamente hay menos recursos disponibles para reparar las calles de tu colonia, mejorar el transporte público que usas todos los días o asegurar el abasto de medicinas en tu clínica local. Monitorear estas cifras te permite exigir cuentas claras sobre cómo se gasta tu dinero y entender por qué a veces faltan recursos para las necesidades más urgentes de tu comunidad.