Opinión

Tu estado en el ranking económico: lo que el PIB de 2024 no te cuenta

Campeche y la Ciudad de México lideran la lista de producción por habitante en 2024, pero este indicador económico esconde una realidad muy distinta sobre el verdadero nivel de vida de las personas.

Por Redacción IB · 21 de agosto de 2026
Tu estado en el ranking económico: lo que el PIB de 2024 no te cuenta

Si miras los números fríos de 2024, podrías pensar que los habitantes de Campeche nadan en dinero y ganan casi siete veces más que los de Chiapas. La realidad es mucho más compleja: el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita es una de las métricas más malinterpretadas de la economía y está lejos de ser un sinónimo de calidad de vida.

El Producto Interno Bruto (PIB) per cápita suele usarse como un termómetro rápido para medir qué tan bien le va a un estado. Si revisamos las cifras preliminares de 2024, Campeche se corona en el primer lugar nacional con 461,353 pesos por habitante, respirándole en la nuca a la Ciudad de México (450,303 pesos) y dejando atrás a Nuevo León (360,631 pesos). En la otra cara de la moneda tenemos a Oaxaca, Guerrero y, hasta el fondo de la tabla, Chiapas, con apenas 67,151 pesos.

Al ver esta diferencia abismal, la conclusión automática es creer que un campechano promedio es siete veces más rico que un chiapaneco. Aquí es donde debemos frenar. El PIB per cápita es simplemente una medida de la producción promedio dividida entre el número de habitantes; no significa, ni de lejos, que cada persona reciba ese ingreso en su cuenta bancaria.

El caso de Campeche es el mejor ejemplo de este espejismo estadístico. Su alto PIB está fuertemente inflado por la industria petrolera y las actividades extractivas. De hecho, los datos oficiales revelan una paradoja: tanto Campeche como Tabasco fueron precisamente dos de las entidades que registraron las mayores caídas reales durante 2024.

Entender esto cambia las reglas del juego al momento de exigir resultados a nuestros gobernantes y de evaluar nuestra realidad económica. La próxima vez que escuches a un político presumir el crecimiento del PIB en tu estado, recuerda que este indicador no refleja tu nivel de bienestar, si tienes acceso a un buen hospital, o si tu salario te alcanza para llegar a fin de mes. Es crucial dejar de aplaudir promedios macroeconómicos engañosos y empezar a fijarnos en cómo se distribuye realmente esa riqueza en tu día a día, en tu colonia y en los servicios públicos que utilizas.