Meta lanza Muse Wonder para disputar el mercado a OpenAI
La tecnológica busca rentabilizar sus inversiones millonarias al integrar los sistemas en servicios de paga, mientras sus acciones suben cerca de 4%.
La tecnológica busca rentabilizar sus inversiones millonarias al integrar los sistemas en servicios de paga, mientras sus acciones suben cerca de 4%.
Mientras OpenAI y Anthropic superan 105,000 millones de dólares anuales, los desarrolladores asiáticos batallan para monetizar con modelos gratuitos y costos de remate.
La propuesta de un supervisor privado similar al sector financiero surge tras la renuncia de investigadores clave y el rechazo de la Casa Blanca a frenar el desarrollo técnico.
Un informe de Anthropic expone cómo células de desarrollo en Rusia, China, Irán y Yemen fragmentaron tareas complejas para sortear filtros y automatizar código de ataque.
El director ejecutivo de Anthropic propone auditorías externas y un avance más prudente tras la renuncia de un investigador que alertó sobre riesgos para la humanidad.
Jacob Coxon denunció que los laboratorios priorizan liderar el mercado antes que garantizar la seguridad frente a sistemas con capacidad de automejora.
La adquisición de la plataforma por 13 mil millones de dólares consolida a la empresa de chips y amenaza el lucrativo negocio cerrado de gigantes como OpenAI y Anthropic.
OpenAI, Google y Anthropic reportaron fallas graves en sus servidores este jueves, interrumpiendo labores operativas y de programación en decenas de países.
La irrupción de Gemini 3.8 Flash y Muse Spark 1.3 redefine la rentabilidad del sector tecnológico al ofrecer altas prestaciones a coste reducido.
La creadora de Claude sigue los pasos de Google y OpenAI al desarrollar procesadores propios, buscando reducir costos y optimizar su tecnología sin abandonar a sus socios actuales.
Alphabet, Amazon y Microsoft reportan cifras récord gracias a la inteligencia artificial, pero los expertos advierten que ese dinero es contable y aún no existe en el mundo real.
A pesar de las sanciones de Washington, científicos militares chinos extraen el razonamiento de inteligencias artificiales occidentales para potenciar sus propios sistemas de combate y vigilancia masiva.