Moscú sostiene que la autopsia descartó la infección y la OMS evalúa el riesgo como bajo, mientras Washington exige transparencia ante reportes de 200 contactos aislados.
La administración estadounidense redujo de 18 a 11 las enfermedades con inmunización recomendada, una medida que la OMS califica como carente de base científica.
La crisis sanitaria es impulsada por la variante Bundibugyo, una cepa que no tiene cura ni vacuna, y que complica el trabajo de las fuerzas médicas en una región marcada por el conflicto armado.
Aunque casi todo el litoral del país está limpio, destinos populares en Jalisco, Oaxaca, Baja California y Veracruz rebasaron el límite de bacterias fecales permitido por la OMS.