Meta lanza Muse Wonder para disputar el mercado a OpenAI
La tecnológica busca rentabilizar sus inversiones millonarias al integrar los sistemas en servicios de paga, mientras sus acciones suben cerca de 4%.
Laboratorio de investigación en inteligencia artificial estadounidense enfocado en el desarrollo de IA avanzada y segura.
La tecnológica busca rentabilizar sus inversiones millonarias al integrar los sistemas en servicios de paga, mientras sus acciones suben cerca de 4%.
Una auditoría independiente revela que el sistema omite alertas parentales en cuentas nuevas, resuelve tareas escolares completas sin razonamiento y simula empatía humana.
El gigante tecnológico libera una plataforma pública que rastrea marcas de agua invisibles creadas por modelos de OpenAI, Nvidia y Google para frenar la manipulación digital.
OpenAI integra generación de imágenes sobre selfies y carpetas de Favoritos para competir directamente con buscadores de comercio electrónico.
Los nuevos asistentes operan desde entornos virtuales propios, se integran en Slack o Teams y ejecutan procesos complejos bajo límites de seguridad estrictos.
La plataforma suma la edición puntual de imágenes, dibujos a mano alzada, sincronización con Apple Salud y los modelos GPT-5.6 y GPT-6 Astra.
Mientras OpenAI y Anthropic superan 105,000 millones de dólares anuales, los desarrolladores asiáticos batallan para monetizar con modelos gratuitos y costos de remate.
La compañía liderada por John Ternus integrará chips M8 Ultra con conexiones NVLink Fusion para abastecer a gobiernos y firmas de inteligencia artificial.
La trampa regulatoria de Silicon Valley para blindar su monopolio de IA.
El director ejecutivo de Meta argumenta que la pérdida de usuarios y el riesgo legal ya obligan a desarrollar modelos alineados con la seguridad humana.
La propuesta de un supervisor privado similar al sector financiero surge tras la renuncia de investigadores clave y el rechazo de la Casa Blanca a frenar el desarrollo técnico.
El director ejecutivo de Anthropic propone auditorías externas y un avance más prudente tras la renuncia de un investigador que alertó sobre riesgos para la humanidad.