La Alianza Atlántica amaga con represalias ante agresiones híbridas, mientras Bruselas sanciona a 1,600 proveedores militares de Moscú y Washington frena a Kiev.
El mandatario estadounidense proclamó una tregua inmediata en redes sociales, mientras Kiev aclara que no fue consultada y condiciona cualquier freno a reciprocidad rusa.
El ataque con drones en Rostov del Don exhibe la fragilidad de las negociaciones energéticas mientras Moscú proyectaba liberar exportaciones por saturación interna.
El Departamento del Tesoro emitió una licencia temporal para habilitar envíos inmediatos por 300 mil toneladas, en una decisión que Ucrania calificó de debilidad.