NASA lanza el telescopio Roman para cazar exoplanetas
A bordo de un cohete Falcon Heavy, el nuevo observatorio capturará en un solo año más datos que el Hubble en toda su historia para desentrañar los secretos del cosmos.
La exploración espacial dio un salto monumental este domingo. La NASA lanzó con éxito el telescopio espacial Nancy Grace Roman desde Cabo Cañaveral, un gigante tecnológico diseñado para rastrear el universo con una amplitud visual cien veces mayor que la de su mítico predecesor, el Hubble.
El despegue ocurrió a las 7:26 horas desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Para poner en órbita este observatorio de 12.7 metros de largo por 4.4 de ancho, la agencia espacial estadounidense utilizó el poder de un cohete Falcon Heavy de SpaceX. Su destino final es un punto de observación privilegiado a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra, desde donde comenzará su ambiciosa tarea de mapeo estelar.
Desarrollado durante más de una década con una inversión superior a los 4 mil millones de dólares, el telescopio rinde homenaje a Nancy Grace Roman, pionera de la astronomía y reconocida como la “madre del Hubble”. Y las comparaciones con ese histórico instrumento son inevitables, aunque el Roman juega con una ventaja tecnológica aplastante. Su campo de visión gran angular le permitirá enviar 11 terabytes de información cada 24 horas. Para ponerlo en perspectiva, el ingeniero de sistemas Mark Melton lo resume así: en solo su primer año de operación, el Roman recopilará más datos que el Hubble en sus 35 años de vida.
Los científicos de la agencia tienen misiones específicas para este coloso de la observación. De acuerdo con Nicky Fox, responsable de actividades científicas de la NASA, la expectativa es descubrir decenas de miles de planetas fuera de nuestro sistema solar y miles de supernovas. Además, el objetivo central es investigar la energía oscura, ese misterioso fenómeno responsable de que el universo se expanda de forma acelerada, y estudiar cómo se distribuyen las galaxias a lo largo del tiempo.
La tecnología que se crea para procesar, comprimir y transmitir esos 11 terabytes de datos espaciales al día termina impulsando la innovación que utilizas en la Tierra. Los algoritmos, los lentes hiperprecisos y los sistemas de almacenamiento de información creados para estas misiones espaciales eventualmente mejoran las redes de telecomunicaciones, la cámara de tu celular y la velocidad de tus dispositivos médicos y de internet. Además, entender la energía oscura y buscar mundos habitables redefine nuestra comprensión de la física, abriendo la puerta a futuras tecnologías que hoy nos parecen de ciencia ficción.