Adiós a la ciudadanía automática para hijos de diplomáticos en EE.UU.
A partir del 9 de septiembre, los menores nacidos de empleados gubernamentales extranjeros solo obtendrán la residencia permanente, estatus que perderán si abandonan el país.
El gobierno de Estados Unidos modificó las reglas de nacionalidad para los hijos de diplomáticos y empleados de gobiernos extranjeros. Ahora, nacer en territorio estadounidense ya no les garantizará la ciudadanía automática si ninguno de sus padres cuenta con ella.
La medida, impulsada por la administración de Donald Trump, establece que los menores nacidos bajo esta condición no están sujetos a la jurisdicción estadounidense ni los ampara la Decimocuarta Enmienda. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) oficializa este cambio el miércoles 9 de septiembre, tras su publicación en el registro federal.
Antes de esta modificación, solo los altos perfiles diplomáticos tenían la opción de decidir sobre la nacionalidad de sus hijos. Con la nueva disposición, la regla se vuelve obligatoria para todo el personal de misiones e instancias extranjeras sin excepción.
Como alternativa, el gobierno estadounidense ofrece a estos menores adquirir la residencia legal permanente (conocida como Green Card) por derecho de nacimiento. Esto les permitirá vivir en el país de forma regular, pero bajo condiciones estrictas: perderán este estatus si abandonan Estados Unidos o si sus padres reciben un traslado a otra nación.
Para quienes trabajan en el servicio exterior, esto representa un cambio drástico en la planeación familiar y legal. En el caso de México, esta es la segunda política en menos de un mes que impacta directamente la estancia y los derechos del personal que labora en sus 50 consulados. Si formas parte de una delegación oficial o dependes de un visado diplomático, el futuro migratorio de tus hijos y su certidumbre legal quedan condicionados, a partir de hoy, exclusivamente a tu permanencia laboral en el país.