¿Por qué no baja la inflación? Salarios y clima frenan la meta
El Banco de México retrasa su meta del 3% hasta finales de 2027. Analistas advierten que mejores sueldos, sequías y conflictos globales seguirán presionando nuestro bolsillo diario.
Seguimiento del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), canasta básica y costo de vida en México.
El Banco de México retrasa su meta del 3% hasta finales de 2027. Analistas advierten que mejores sueldos, sequías y conflictos globales seguirán presionando nuestro bolsillo diario.
El banco central intervendrá en el mercado secundario para inyectar liquidez sin financiar directamente al gobierno ni arriesgar la inflación.
La reputación de los líderes del banco central sufre un revés ante la creciente sospecha de que sus medidas no lograrán contener el alza de precios.
Aunque el banco central estadounidense dejó la tasa de referencia intacta, el tono restrictivo de la junta confirma que el fantasma de la inflación sigue presionando la economía.
Los productores denuncian que las autoridades no entregaron los créditos ni los granos baratos prometidos. Ahora buscarán la intervención presidencial para evitar que la crisis afecte los mostradores.
Aunque el mercado mundial comienza a estabilizarse tras dos años de escasez severa, las empresas mantienen los ajustes en sus recetas y precios finales para lidiar con una materia prima que no volverá a los niveles previos a la crisis.
El Departamento de Agricultura reanudará gradualmente los cruces por Arizona y Nuevo México para contener la inflación alimentaria ante la amenaza del gusano barrenador.
La inflación general anual se ubicó en 3.10% gracias a la caída en los precios de productos agropecuarios, aliviando ligeramente la presión sobre los bolsillos.
Un aluvión de encuestas revela que el 61% de los estadounidenses ve con pesimismo el futuro financiero, debilitando las bases republicanas de cara a las elecciones de mitad de mandato.
Aunque los conflictos suelen impulsar a los metales preciosos como refugio seguro, el temor a un repunte inflacionario y a nuevas alzas en las tasas de interés cambió las reglas del mercado.
El calentamiento de los océanos perfila un fenómeno extremo que golpeará las cadenas de suministro y aumentará los costos globales de comida, materias primas y electricidad.
Aunque la inflación general cedió terreno a mediados de año, los fenómenos meteorológicos destruyen cosechas, encarecen la canasta básica y desafían las débiles expectativas de crecimiento del país.